El próximo viernes 11 de setiembre a las 21:00 h Espíritu Olímpico se presentará en Bluzz Bar a un año del lanzamiento de “El ritmo simulado», su álbum debut. El grupo, formado por Tere Roo en voz, Gonzalo Pérez en guitarra, Facundo Bidegain en batería y Diego Vázquez en bajo, nació en 2024 a partir de un proceso de transformación de sus integrantes y construyó su sonido entre el rock, el indie, el grunge y el punk, con letras atravesadas por la introspección, la identidad y la lucha personal.
A modo de previa conversamos con Tere Roo, quien nos contó sobre el proceso que llevó a la banda a encontrar una nueva identidad, la forma en que nacieron las canciones y las búsquedas personales que atraviesan sus letras. Además, nos adelantó algo de lo que será el show, que incluirá el estreno de nuevas canciones. Las entradas tienen un valor de $350 y se encuentran a la venta a través de MiEntrada.
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Espíritu Olímpico nace en 2024, tras la disolución de Sofía y sus Paracaídas. ¿De dónde surge la necesidad de empezar un proyecto nuevo y con distinto nombre?
El grupo humano evolucionó. Hubo un quiebre personal de cada uno de nosotros, ya sea laboral, vincular, espacial o de nacimiento, en el cual tuvimos que tomarnos nuestros tiempos para poder estar presentes en cada uno de nuestros lugares. Y entendimos que era momento de tomarnos una pausa.
Cuando tuvimos las ganas de volver, ya no éramos los mismos, las canciones ya no se sentían igual, la identidad, los sonidos, las letras, nosotros. Es esa cuestión de crecer, de cambiar, de gustos musicales: nos encontramos siendo otros. Y fue ahí que nos dimos la libertad de encontrarnos y tomar la difícil decisión de encontrar nuestra nueva identidad.¿Se propusieron en algún momento tomar distancia, musicalmente hablando, del proyecto anterior siendo los mismos integrantes?
Sí, claro. Todo cambió. Hubo un momento natural de quiebres personales que nos llevó a tomar esa decisión de forma natural. Y nos volvió a unir desde otro lado.
Hay una presencia fuerte de la introspección en las canciones. Cuando empezás a escribir una canción, ¿primero aparece algo que querés decir o la canción te ayuda a entender en la marcha qué es eso que te está pasando?
Pasa de las dos formas. En ese sentido, una de las formas de composición del grupo se naturalizó de otra manera. Las canciones, el 90 %, nacen en la sala de ensayo. Podemos proponer un riff, una melodía, una letra, quizás hasta una palabra, y de ahí se comienza a construir y quizás hasta deconstruir la canción. Y generalmente esa canción nace de forma inconsciente; muchas veces, el sentido se hace consciente en el escenario, cuando cae la ficha (ja, ja), la furia y el sentido de a quién o a qué va dirigida toda esa energía.
La banda plantea como uno de sus objetivos “despertar el oído crítico en tiempos donde todo es tan fugaz y transitorio”. ¿Por qué sienten que hoy es necesario recuperar esa escucha más atenta?
El tiempo cada día parece que pasa más rápido, los minutos parecen segundos, la sensación de que el día es un instante y que se consume en la rutina me hace sentir tan, pero tan vulnerable, y que nuestro viaje por este lugar es un ratito. Por eso creo que es necesario despertar nuestro oído, captarlo, desanestesiarlo, si es que esa palabra existe. Porque, en cierta forma, creo que estamos dormidos dentro de la Matrix, donde todo es tan efímero y tan igual. Las noticias duran un segundo y pasan a la historia. Hay ganas de volver al papel y al lápiz, a lo analógico. A la escucha atenta.
“El ritmo simulado” es un título que parece dialogar justamente con esa sensación de velocidad y fugacidad del presente. ¿Cómo llegaron a ese concepto?
Justamente por eso: estamos hartos del bombardeo de información, pero estamos insertos en esta realidad. Es como un laberinto sin salida. Hay que simular el movimiento, hay que seguir bailando, pero a la vez tenemos ganas de viajar en el tiempo, de volver a otras disciplinas, a tocar lo blanco y negro, y coquetear con lo analógico, con lo 2D.
Por otra parte, el álbum contiene 7 canciones con una duración total de 21 minutos. ¿Esto también es parte del concepto?
Y sí, en una sociedad donde todo es rápido. Nos quedamos con esa casualidad no buscada del 21, los 21. Coqueteando con el “¿es mucho o es poco?”.
En este proceso nos ayudó a crear el álbum Nico Varela, nuestro flamante productor, que entendió todo lo que queríamos lograr.¿En qué momento se dieron cuenta de que ciertos temas como la identidad, las exigencias y la lucha personal atravesaban las letras de las canciones y terminaron funcionando casi como un hilo conductor del álbum?
Esto se conecta mucho, quizás, con algunas búsquedas personales que me atravesaron en ese momento y me siguen atravesando, y lo seguirán haciendo.
En una sociedad donde duele ser mujer, ser mamá, donde te atraviesa la soledad, la búsqueda de identidad, de red, de depresión, pfff… Hay mucho enojo, hay muchas emociones y carga en las letras y en la música, que termina siendo una sesión de descarga y felicidad para mí ponerlo en escena.
También hay un concepto visual muy marcado: las portadas de los singles están inspiradas en distintas disciplinas y las utilizan como metáforas de logros, objetivos a cumplir, etc. ¿Cómo surgió esa idea y qué relación encontraron entre esas disciplinas y las canciones?
Mati Reyes, otro pilar del disco. Un artista que le dio vida a las disciplinas que acompañan el espíritu olímpico, que es eso: las ganas de seguir, las ganas de buscar, no bajar los brazos, seguir buscando objetivos en lo musical y en lo que son los objetivos personales de cada uno de nosotros, cada uno con sus luchas: yo, psicóloga y tallerista; Diego, escritor y editor; Facu, arquitecto; Lalo, carpintero.
En un primer disco siempre hay algo de presentación, pero también de declaración de principios. Con “El ritmo simulado” ya publicado, ¿sentís que el álbum terminó siendo el disco que imaginaban cuando comenzaron a trabajar en él?
Sí, estamos enamorados de nuestras canciones. Y además está cumpliendo un año. Estamos festejando su cumple.
El 11 de setiembre se van a presentar en Bluzz Bar. ¿Qué podés adelantar del show?
¡Es nuestro primer toque solos! Y es la fiesta finita del caos.
Vamos a tocar todo el disco y todas las canciones nuevas que tenemos van a ser estrenadas. Van a venir muchos amigos y amigas a cantar y a tocar. Y va a ser un toque bien power. -

Foto: Alina Viera