Hey Ladies! y su regreso: “Nos gusta saber que la posibilidad del error también existe”

A veces las historias no se terminan: quedan en pausa. La banda Hey Ladies! nació en 2005 como un homenaje a Ramones que se volvió banda y encontró su lugar en el circuito independiente montevideano, con un sonido que mezclaba guitarras filosas y melodías que flotaban entre lo crudo y lo onírico.
Tras la edición de “Señora” en 2010, su único álbum, el proyecto quedó en silencio hasta que en 2024 su música desembarcó en plataformas digitales.

El próximo miércoles 29 de abril, a las 21:00 h en La Cretina, la banda compuesta por María Laura Prigue (voz y letras), Cristina Toth (guitarra, coros y letras), Sofía Beretta (guitarra y coros), Luciana Giovinazzo (bajo y coros) y Anita Miranda (batería y coros) se reencontrará sobre un escenario luego de 15 años. Las entradas se encuentran a la venta a través de RedTickets.

En la previa de este nuevo capítulo de Hey Ladies! conversamos con María Laura y Sofía, con quienes repasamos el camino recorrido, las sensaciones del reencuentro musical y del impulso que hoy las vuelve a reunir con aquellas canciones, pero también con el presente de cara un posible futuro.

Por Liber Aicardi


Foto: Difusión

Comencemos con un breve repaso de la historia de la banda, ¿cómo fueron los inicios?

Ma. Laura — En 2005, por los 11 años de que habían estado los Ramones en Uruguay, nos juntamos para hacer un concierto homenaje, para disfrutar nomás haciendo unas canciones de los Ramones. Entre las amigas, en aquel momento, nos juntamos a ensayar covers y salió tan lindo que decidimos seguir. Entonces ahí es donde arranca Hey Ladies! como tal, con composiciones propias. Empezamos a tocar; el primer toque fue en Living y la verdad que como que se puso lindo bastante rápido. Ahí conocimos a Sofi después de un par de cambios de integrantes en muy poco tiempo. Ahí nos consolidamos, se generó un grupo que fue el que tocó durante más tiempo, grabamos el disco y fue el primer disco que editó el sello Feel de Agua que no era de proyectos de Fabrizio (Rossi). Estuvimos activas entre el 2005 y el 2010.

Al ritmo de hoy, cinco años parece mucho tiempo desde que arrancaron hasta que llegaron a grabar “Señora” en 2010, pero entonces era algo natural que llevara ese tiempo llegar al disco. ¿Cómo fue el proceso en el caso de ustedes?

Sofía — Nosotras tocábamos mucho con Solar, que era la banda de “Fabri”. Nos hicimos amigas de él y del bajista, sobre todo de ellos dos. Hicimos dos o tres fechas con Solar y, en ese mismo momento, se estaba gestando un poco su idea de Feel de Agua y la idea de Fabri de ser productor y de poner en su sótano todas las cosas que necesitaba para grabar.

Entonces, en paralelo a que se fue gestando eso, nosotros seguíamos tocando con ellos. Y en medio de una charla, nos dice “Fabri”: “Chiquilinas, ¿por qué no graban un disco y lo graban conmigo?”. Ya sabíamos que era súper talentoso y que él iba a hacer las cosas divino, y eso fue una felicidad impresionante, porque fue un ofrecimiento de él, dada la amistad que se estaba gestando y que tocábamos juntos. Y fue muy experimental, porque era la primera vez que en ese lugar físico se grababa un disco; era un experimento muy entretenido, pero también de mucho ensayo y error. Pero para nosotros fue un sueño, porque tampoco era que nosotras empezamos a tocar y planeábamos en 2009 salir con el primer disco, no. Fue algo espontáneo, digamos, en la gestación.

Ma. Laura — Y fue muy de amistad, no teníamos la presión de tener un productor con el cual tengas que cumplir, que te estuviera pidiendo cosas. Se daba todo muy fluidamente. Eran primeras experiencias de ambos lados, grabamos con otra gente amiga que iba a estar ahí mientras grabábamos, era todo de mucha camaradería. También, mismo el resultado final del disco, vos de pronto lo escuchás y es bastante crudo en cierto punto, y ahí nosotras también notamos que las canciones son efectivas, por decirlo de alguna manera, porque trascendió con tantos años un único disco, grabado hace tanto tiempo. Lo subimos a Spotify en 2024 y, cuando lo subimos, reconectamos con eso de tener la facilidad de escucharlo y tenerlo más a mano.

Sofía — Y lo que está pasando ahora también tiene que ver con que en el 2024 subimos el disco a las plataformas; aunque a veces los recuerdos quedan como más estancados, algo pasó, algo se movió.

¿Qué les pasó cuando volvieron a encontrarse con ese material? Porque una cosa es la idea con la que uno lo recuerda, pero distinto es escucharlo con la mentalidad de 2024 y compartirlo a través de las plataformas…

Ma. Laura — Fue como reconectar entre nosotras. Primero, siempre fuimos amigas, nunca estuvimos desconectadas desde la amistad, y retomamos el proyecto musical como amigas, sin haber dejado nunca de ser amigas. Lo primero fue armar un Drive en el cual todas ponemos todo lo que tenemos cada una: fotos, videos y el disco, y volver a hablar con Fabrizio, que al final es el que nos pasó el disco en master. Y en cuanto a escucharlo, en lo personal yo nunca dejé de escucharlo, siempre me quedaron las canciones en la cabeza; varias veces por año lo escuchaba.

Sofía — Sí, a mí también. Pero debo confesar que después de 15 años, aunque no quedaron obsoletas las canciones, una cosa es escucharlas y otra cosa es tocarlas. Después de 15 años, sin la bajista aparte, porque ahora estamos ensayando a dos guitarras, voz y batería, era un desafío enorme y ver qué me pasa a mí con estos acordes, que tampoco sé bien cuáles eran, porque la verdad que tampoco es que me acuerde todo. Pero también la canción te da la posibilidad de acá ponerle esto, acá lo otro, entonces es hermoso porque es como una cosita que ya está, pero que vos le podés poner cositas nuevas y las actualizás, porque actualizás tus propios gustos. Y también yo era mucho más insegura hace 15 años tocando la guitarra, también porque me seguí formando en otras cosas en estos 15 años. Ahora capaz que me mando a hacer algo nuevo que queda bárbaro y lo escribí hoy, y en ese momento no lo tenía descubierto porque estaba pensando en otras cosas o estaba más atenta a no equivocarme. Eso te da una libertad hermosa, la edad te da una libertad hermosa. Las veo a las demás y a mí también de otra forma; siempre disfrutamos de tocar, pero como que este toque va a ser “el” disfrute. Los ensayos los estamos gozando.

Ma. Laura — ¡Nos juntamos seis horas a ensayar!

Creo que el paso del tiempo —no tanto por la edad, sino por la etapa de vida— nos ha hecho muy bien. En estos 15 años siempre nos acompañamos como amigas, así que no tuvimos que reconectar desde ese lugar.

María Laura Prigue

¿Cómo fue el puntapié inicial de la reunión?

Ma. Laura — Hace unos años vino Luciana (Giovinazzo), la bajista, vino de visita con su compañero y con su hijo. Y una de esas noches fuimos al festival de Feel de Agua en la Sala del Museo. Ahí los amigos de Feel de Agua, como estábamos todas, nos empezaron a decir: “No puede ser, Hey Ladies! tenía que estar acá”. Empezamos a jorobar con eso, y al otro día, y al otro, y ahí como que picó algo. Y bueno, cuatro años después…

Sofía — Yo recuerdo el día puntual, incluso, el 20 de noviembre del 2025, que nuestra guitarrista (Cristina Toth) cumplía 43 años. Llovía a cántaros. Yo estaba con la baterista y llegó María Laura, la cumpleañera y otra amiga que también es fundadora de Hey Ladies!, “Verito”. Entonces estábamos las cinco y empezamos a ver que el año siguiente capaz que venía Luciana. “¿Y si le decimos para tocar?”. Faltaban como ocho meses, pero igual yo sentí ese día que en esa mesa nos miramos todas y dijimos: “Posible es, vamos a tirárselo”. Porque si ella decía que no, no se hacía.

¿Con qué se encontraron ahora en la banda como artistas y compañeras?

Ma. Laura — Yo creo que el paso del tiempo, y no por edad sino por etapa de vida, nos ha sentado muy bien porque, como te decíamos recién, nosotras siempre nos acompañamos como amigas en todos estos 15 años, no es que tenemos que reconectar desde ese punto de vista también. Entonces todas nos conocemos, todas sabemos lo que más o menos cada una ha vivido en todos estos años de manera personal. Y sabíamos que si volvíamos a tocar juntas, todo eso iba a ser tenido en cuenta por todas las partes. Entonces estamos con otra actitud del disfrute ante todo y, a la vez, como conocés todo lo que cada una pasó, lo bueno o malo, la etapa en la que estamos, etcétera, es todo mucho más fácil.

Sofía — Y a la vez también es todo un poco más difícil. ¿En qué sentido? Las maternidades —nosotras dos no—, pero a lo que voy es que me parece que alimenta mucho que tus hijos te vean tocar. A la otra guitarrista la van a ir a ver tocar los dos hijos, y yo cuando ella lo dice veo que se “copa”. Es un viaje lo que tiene que organizar y todo —por eso yo decía más difícil—, pero a la vez más disfrutable, te diría, porque yo creo que ahora es un plus, porque es algo que vos no podías reproducir, porque no tenemos videos en YouTube, no tenemos nada, porque era otra época, no había Instagram. Y eso creo que también da unos ingredientes nuevos que también nos afectan a nosotras como compañeras de ellas, y es re lindo que las modificaciones que pasaron nos terminen alimentando para bien.

Ma. Laura — Porque todas sabemos el esfuerzo; nosotras dos sabemos el esfuerzo que las tres que son madres tienen que hacer para estar todos los sábados casi seis horas enfocadas en ir a ensayar, con todo el sistema que tienen que activar para que alguien esté con los gurises o alguno de los gurises vaya al ensayo, porque no tienen con quién dejarlos. Entonces todo eso es tomado en cuenta y por eso digo que es más fácil, porque como todas lo sabemos hay que disfrutarlo al máximo y hay que sacarle el jugo al máximo. No hay dramas, no hay divagues, no. Todo lo que se tiene que ajustar se ajusta al toque, todas entendemos al toque, porque sabemos que el tiempo es precioso y que todas estamos ahí porque estamos fascinadas.

La edad te da una libertad hermosa. Las veo a las demás y a mi también de otra forma, siempre disfrutamos de tocar, pero este toque va a ser ‘el’ disfrute.

Sofía Beretta

¿Y les pasó de redescubrir algunas de las canciones?

Sofía — Sí, a mí me pasó con la guitarra, que en estos años adquirí más confianza, nuevos pedales, nuevas cositas, y es una experiencia como que fueran otros temas. De repente es el mismo, pero: “Mirá qué bien que queda” o “cómo me complicaba la vida en esto y ahora lo hago más simple incluso que antes, pero queda más lindo”, y esas cosas. Creo que todas estamos redescubriendo los temas a su manera, es una maravilla.

Ma. Laura — A mí personalmente me pasa con una canción que es “Restos”, que es como la que va más bajo en mi tono y que yo siempre tenía como cierto nervio de que no sabía si lo iba a hacer bien. Incluso cuando lo escuchaba en el disco era, aun escuchándola y sin que nadie estuviera escuchándola conmigo, decía: “No, no, yo lo podría haber hecho mejor”. Y sin embargo ahora se me abrió como ese canal también de ese tono de la voz y me siento súper cómoda. Y también resignificás la letra y lo redimensionás.

En cuanto a la lírica de los temas, ¿cómo se encontraron con eso?

Ma. Laura — Yo creo que hay una sola canción que es “Restos”, que tiene que ver con algo personal que estaba transitando yo en ese momento. Pero primero salía la música y a mí después eso me inspiraba y bajaba la letra. Entonces son cosas bastante visuales. Yo la pensé también, dije: “¿Cómo me voy a sentir yo cantando?”, pero revisitar eso también me hizo darme cuenta de esto que te estoy contando. Como no eran cosas tipo “yo me sentía mal por tal cosa o por tal otra”, es algo que trasciende y también eso me puso frente a cómo yo veo un poco el arte en mi vida. Tengo una visión bastante fotográfica, un montón de cosas me pasaron adentro mío por reconectar con las letras. Fue lindo y me dieron ganas de que eso vuelva a retomarse, existe esa parte mía que había quedado ahí en stand by durante estos 15 años porque no volví a escribir ni a cantar con nadie más.

Sin entrar en comparaciones, ¿se consideran pioneras en cuanto al tipo de formación de cuatro mujeres haciendo este estilo de rock alternativo?

Ma. Laura — En ese estilo sí. En los noventas estaban las Histerix, pero ellas hacían covers de The Breeders, Alanis Morissette. Yo las iba a ver y disfrutaba, pero era algo más tipo “vamos a ver esta banda que hacen covers”, y me encantaban. En el punk, de hecho, nuestra baterista forma parte de Polución Sonora, que es una banda de punk. Pero en este tipo de música yo creo que sí.

Incluso, hasta me animo a decir que fueron unas adelantadas, teniendo en cuenta la cantidad de bandas que suenan hoy con estas características…

Ma. Laura — Nos vendría bárbaro que lo mencionaras… (risas)

Sofía — Sí, pero es como una casualidad, no sé qué será… Porque yo toqué en una banda punk de todas mujeres antes de tocar en Hey Ladies!, que se llamaba The Brainerds, y el punk sí tenía capaz que más bandas, pero como que esto del noise, los ruidos y el pop al mismo tiempo, no sé qué decir, si había una banda así, toda de mujeres, antes de nosotras.

Mantenemos aquello medio anárquico, porque conversamos eso de que está todo tan pulcro hoy en día… Y a nosotras, en realidad, nos gusta también saber que la posibilidad del error existe.

María Laura Prigue

¿Qué pueden adelantar de este show en La Cretina?

Ma. Laura — Vamos a tocar el disco entero, vamos a hacer algunos covers y lo estamos preparando con todo, como se prepara ahora. Nosotras también ahora nos estamos encontrando con que hay una nueva realidad. Aun así, mantenemos un poco aquello medio anárquico, porque conversamos eso de que está todo tan pulcro hoy en día y a nosotras, en realidad, nos gusta también saber que la posibilidad del error existe, y que si existe y hay que empezar un tema de nuevo, está todo bien. Simplemente es algo que puede llegar a suceder y que en otras épocas nos pasaba. Hoy te ves enfrentado a esta actualidad tan pulcra, tan estéril en cierto punto, que a nosotros no nos pinta eso, no sabemos qué va a pasar. Estamos ensayando para que todo sea perfecto, pero sobre todo está lo humano y no sabemos lo que nos va a pasar ahí arriba porque es muy emotivo.

Sofía — Ese margen va a estar siempre, porque nosotros somos así, pero también queremos que sea un espectáculo bello y óptimo para el público y para nosotras sobre todo. Entonces, que estemos bien organizadas en el sentido del orden de los temas, también tomarnos unos espacios para el descanso, pero todas tenemos que estar concentradas: “Ok, terminó este tema y empieza este”. Tener eso, entre que el show sea así, que cada tema sea un viaje y un disfrute para nosotros, pero para el público también.

Ma. Laura — Yo lo puse como ejemplo de espontaneidad, no porque creamos que nos vaya a suceder el error, pero es terrible cómo está todo ahora. Es como que hay tanto temor de hacer algo mal y, al final de cuentas, no es que esté mal, es que quien está arriba del escenario es un ser humano. Vamos a volver a esa conexión, a un poco más de espontaneidad. También estamos preparando el vestuario, la estética de las luces, ya tenemos pautados los ensayos a partir de que llega la bajista, tenemos la sala contratada. Está todo ordenado.

En la gacetilla ustedes se refieren al show como “Tal vez este show sea el único. Tal vez no. Andá a saber…”. ¿Qué sigue para Hey Ladies!?

Ma. Laura — Ese tema fue tomando forma en las conversaciones, porque nos pasa lo mismo que en el origen, cuando nos juntamos para aquellos covers de los Ramones y después queríamos seguir. Y ahora, si bien Luciana vive en Estados Unidos, hay herramientas disponibles para, en el caso de que quisiéramos componer algo, ¿por qué no? Si esto sale lindo y la gente se empieza a “copar” también y se empieza a recibir esta energía de que está bueno seguir, estamos abiertas a seguir intentando buscarle la vuelta, porque no es imposible.

Sofía — Estoy viendo algo en nosotras que dudo que esto se quede quieto. No sé en qué va a transformarse, pero hay muy pocas chances de que después del toque no pase nada, porque yo no voy a poder vivir. (risas)


Foto: Difusión
Posted in: