Se Armó Kokoa: “No somos sólo un banda de rap, nosotres somos una colectiva afrofeminista”

“Sabe a revuelta” es el título del nuevo álbum de la colectiva de rap afrofeminista y disidente Se Armó Kokoa, publicado recientemente y que se destaca entre lo mejor del género en 2023. Con letras incendiarias, marcadas por vivencias de sus integrantes y de su comunidad, el disco consolida y amplifica lo mostrado en su debut “Levántate”, editado en 2018. Al mismo tiempo constituye “un manifiesto musical de denuncia, lucha por los derechos y libertades individuales y colectivas de la comunidad afro”. Porque el sexteto integrado por Fabik, Euge, Valencia, Viki Style y Baby Weed con DJ Ada en las bandejas, va más allá de sus rimas filosas y beats poderosos. Lo suyo también es la trinchera debajo de las tablas materializado con talleres sobre afrofeminismo, acciones sociales y participación en diversas actividades que implican compromiso con las diferentes causas.

A propósito del lanzamiento, conversamos con Viki, Fabik y Valencia sobre esta nueva etapa, acerca del continuo repensarse y de la lucha constante por tender redes y conectar con sus raíces.

Por Liber Aicardi

Foto: Difusión

¿Qué cosas pasaron en Se Armó Kokoa entre la edición de “Levántate” y la salida de “Sabe a revuelta”?
Viki – “Levántate” salió en 2018 y, casi que inmediatamente, nuestra compañera Euge emigró a Francia. Hasta el día de hoy sigue allá, entonces, tuvimos que ver cómo continuábamos. Luego se sumó Valencia y fuimos forjando esta nueva integración. Ese fue como el primer punto de inflexión a partir de ese disco, pero hubieron otras.

Fabik – Hubieron otras situaciones porque también, a partir de ahí, surgió la necesidad, principalmente de ver cómo íbamos a transicionar todas las vivencias que estábamos pasando, fortalecer nuestra conciencia negra, fortalecernos como colectiva principalmente y, a su vez, tomar las riendas y, a través de la conjunción de todas esas cosas, poder crear otra musicalidad. Eso implica mucho trabajo autogestivo, porque Se Armó Kokoa funciona así, de forma totalmente cooperativa, independiente, entonces eso implica trazar caminos para invertir a nivel musical, el tiempo, en producción. A su vez, surgieron nuevas situaciones como poder trabajar en el interior del país para compartir nuestras experiencias a nivel musical con otras colectivas en otros departamentos, entonces, surgió un proyecto de extensión universitaria con otras compañeras, también vinculadas a la sociología, a la danza y ahí nos fuimos a Durazno, a Maldonado y a Rivera en 2021. Fue una experiencia muy rica porque, por sobre todo, pudimos ir generando otros lazos con otras colectivas de otros departamentos.

Viki – A partir de los cambios de formación fuimos reconstruyéndonos, re creándonos, sobre todo, creo que ésa es la palabra: re creándonos. Se sumo Baby Weed a la formación de voces, que es un hombre trans, entonces ahí nuestra colectiva pasa de ser afrofeminista a ser afrofeminista disidente, está la conexión de DJ Ada, también, que recientemente se integró a la grupa. Siempre estamos en esto de reconstruirnos y tomando nuevos caminos con compañeres de la militancia Hip Hop, de la militancia afro, de la militancia diversa.

Fabik – En el 2022, en el Teatro Solís, hacemos el adelanto de este disco “Sabe a revuelta”, entonces ahí damos otro vuelco más y nos proponemos invitar a otras compañeras y compañeres a hacer nuestras canciones con instrumentos, como Albana Barrocas, Juli Taramasso, Gleisis Estrada, nuestras compañeras bailando, tocando y fue una instancia increíble.

¿En qué momento surge la necesidad de ampliar los recursos musicales respecto al primer disco?
Viki – En el primer disco, lo que apremió fue la necesidad de juntarnos y de hacer. “Tenemos cosas para decir, acá están pasando cosas y no me pasan solo a mi, sino le pasan a mis compañeras, les pasan a mis compñeres” fue lo que pensamos y empezamos a dimensionar eso. Empezamos a juntarnos a hacer letras y que salga lo que tenga que salir. Fue eso: escribir, bajar beats de internet, otros que nos donaron beatmakers y no le pusimos mucha búsqueda ni mucho pienso, fue muy impulsivo y visceral. El segundo fue una creación más desde el vamos, desde la música, de las letras… Crecimiento, creo que esa es la palabra.

Fabik – Y ver qué cosas, también, queríamos generar no solo nosotres, sino también que nuestra propuesta quiere llegar a armar hacia afuera. Por eso es que la valoramos tanto. Entendemos que nuestra propuesta, siempre, lo que hace es generar más redes que acá, en Uruguay, es súper necesario. Es súper necesario que nuestra escena negra musicalmente esté presente, porque muchas veces está estigmatizado en qué lugar a nivel musical estamos y creemos que cada vez más se está generando un movimiento, no solo en Uruguay, sino en lo regional. Generar esa unión entre lo musical y lo reivindicativo.

Valencia – Yo creo que, también, es por el hecho de que la colectiva en sí, desde sus bases, siempre estuvo abierta a transmutar, a re aprender y cada persona, más allá que sea parte interna o externa, le da su propio condimento; desde quienes fueron la base hasta quienes se fueron integrando, tienen su propio contexto y su propia realidad. Entonces, ahí entra también lo de poder ver si expandíamos lo musical en cuanto a dejar de tener una base Boom Bap re marcada a mezclarla con un poco de Ragamuffin, Candombe, etc. Creo que eso es también lo que hace fructífero a S.A.K. Desde sus inicios siempre estuvo eso de integrar y repensarnos, cómo decir, cómo sonar, cómo innovar.

Es súper necesario que nuestra escena negra musicalmente esté presente, porque muchas veces está estigmatizado en qué lugar a nivel musical estamos y creemos que cada vez más se está generando un movimiento, no solo en Uruguay, sino en lo regional. Se trata de generar esa unión entre lo musical y lo reivindicativo.

Fabik

También se nota un trabajo mayor en la producción en este disco. ¿Cómo nivelan esto de tener una mejor producción sin perder la energía ni desviar la importancia que tienen sus letras en la propuesta?
Fabik – Ahí nos fueron necesarias varias cosas. Principalmente, quisimos conectar, también, con otras compañeras que son influencias para nosotres y la música que hacemos. Ahí se hace contacto con Alika, surge esa conecta y esa persona se siente identificada con lo que nosotras hacemos. También poder invitar a Chabela Ramírez a este tema “Kimbamba», para nosotres es algo hiper sagrado en nuestros corazones y conciencias. A su vez, conectar con otras tamboreras amigas que transitamos con ellas, también, desde distintos lugares. Porque en S.A.K. una vez que te invito a tocar, siempre, después, se va generando otra cosa y es súper rico que cada persona que se acerca sabe al proyecto que se acerca. Y es por ahí, es invitar a otras personas a que también se conecten desde ahí. Porque un instrumento no es porque sí, no agarrás un estilo de música porque sí, es muy importante conectar con nuestras raíces porque es nuestra historia, y muy simpática no es. Entonces, hay un valor ahí que está buenismo que se propague porque es parte de lo popular.

Viki – La base de la raíz es que S.A.K no es solamente música, no es un banda de rap. Nosotres somos una colectiva afrofeminista. Nuestras letras son nuestra forma de militar y, quienes se acercan, tambien activan desde otro lugar, desde lo comunitario, desde la militancia afro, desde la militancia feminista. Hay cosas por detrás que son las que nutren nuestra esencia y conservar eso es nuestro mayor tesoro.
A partir de ahí, el tema de la producción con Sebastían Peralta era conjugar todos esos ingredientes mega poderosos que teníamos en mente y en nuestros anhelos y nuestros deseos de generar ese tipo de música y los materializó en las instrumentales poderosas que usamos para plasmar esas letras.

Recién mencionaban a Alika y a Chabela Ramírez. ¿Qué les genera contar con estas dos referentes en su disco?
Valencia – A mí, principalmente, aprendizaje. Mucho aprendizaje. Y eso que venimos hablando: lo fructífero, lo rico del intercambio con personas que fueron y son referentes o inspiración, que están acá, que son del barrio y que hay un intercambio. Y un profundo respeto, también, tanto hacia Alika como a Chabela.

Fabik – Esas personas, aparte, no accedieron a estos proyectos por una cuestión musical, accedieron a compartir este proyecto con nosotras porque tenemos ideas en común. Chabela es una amiga, es una compañera. En una comunidad es re necesario que esa interacción esté sucediendo.

¿Ven el fruto de ese trabajo de generar lazos y conciencia?
Fabik – Sí, por suerte sí. Se nota en la comunidad que nos está acompañando todo el tiempo. Son nuestras compañeras y nuestras vidas tienen que ver con apoyarse desde muchos lugares, más allá de ir a verte a un show. Significa saber que tenés a alguien, que estamos juntas y que hay espalda. Esa es la realidad de nuestras vivencias como mujeres y disidencias negras.

El vivo es una parte fundamental de su propuesta. ¿Lo fueron trabajando con el tiempo?
Fabik – Sí, siempre tenés que ir afinando todo, desde la puesta en escena hasta nuestra estética de lo que queremos transmitir.

Viki – Y eso lo fuimos aprendiendo, en realidad. Cada quien que compartimos la grupa tenemos nuestras trayectorias artísticas y fuimos aprendiendo, nos fuimos profesionalizando, pensando cada vez más en los detalles, en las cosa que son necesarias, enfocándonos no solamente en esa necesidad primaria que nos unió de decir cosas sino también en cómo se escucha, cómo lo recibe el público, pensar los contextos donde nos vamos a presentar, si es al aire libre, si es un lugar cerrado, el público que va, la causa del evento, qué temas no pueden faltar, manejar la energía, son un montón de cosas. A partir de que fuimos creciendo y evolucionando, fuimos haciendo camino al andar, básicamente.

S.A.K. no es solamente música, no es solo un banda de rap. Nosotres somos una colectiva afrofeminista. Nuestras letras son nuestra forma de militar y, quienes se acercan, también activan desde otro lugar. Desde lo comunitario, desde la militancia afro, desde la militancia feminista. Hay cosas por detrás que son las que nutren nuestra esencia y conservar eso es nuestro mayor tesoro.

Viki Style

En el disco hay una canción en particular, “Yo soy”, que perfectamente podría ser un buen resumen del legado de S.A.K. ¿Comparten esto que digo?
Fabik – La primera vez que Viki y Euge presentan esa maqueta yo la escuchaba y decía “¿Y ahora? ¿Qué tengo para escribir después de esto? ¿Qué puedo decir después de esto?” (risas)

Viki – Sí, fue muy zarpado… Quien creó el estribillo fue Euge y fue el punto de partida para ese tema y decir “es el momento de vomitar esas cuestiones que nos atraviesan como jóvenes afro, mujeres, disidencias, migrantes “. Es un montón de data y agradezco profundamente esa iniciativa de Eugenia que abrió un camino muy zarpado. Y, hablando de Eugenia, el disco fue grabado totalmente a la distancia con ella, audios de WhatsApp, videollamadas, todo eso pandemia de por medio. No le faltó nada, fueron pila de obstáculos que sortear pero que hicieron que el disco sea lo que es.

¿Qué recepción tuvieron en Buenos Aires, donde tocaron recientemente?
Viki – Fue como un puntapié para aterrizar en ese territorio con nuestra propuesta, conectar con compañeres también disidentes, afro, que estén metidos con la militancia a través del arte. Fue tremenda oportunidad para seguir abriendo puertas y caminos y conectar las realidades de allá con las de acá, y ver qué podemos aportar de un lado y del otro.

Valencia – A su vez, fue la previa para el lanzamiento oficial del disco. Eso nos dio el impulso de ir a darlo todo, conectar con compañeres que sabíamos que teniamos la posibilidad de poder juntarnos e intercambiar.

El año próximo S.A.K. cumple diez años. ¿Son de pasar raya y hacer balances?
Valencia – En lo personal, tomo dimensión del tiempo compartido y también de lo vivido.

Viki – Yo no soy de los balances, soy más Carpe Diem, viviendo el momento, tipo “¿Y ahora qué hacemos? ¿Ahora qué viene?”, como con hiperactividad. No había dimensionado eso que acabás de decir y es un montón. No solamente pasaron un montón de cosas a nivel artístico profesional de la banda sino a nivel humano también. Básicamente la conexión de S.A.K. se dio a nivel humano, antes de ser una colectiva fuimos amigas, compañeras de la cultura Hip Hop, después nos amistamos y nos encontramos en este camino que se fue bifurcando y abrazando a más gente y más objetivos, más deseos, más anhelos y más proyecciones. En esos caminos es quen nos vamos manejando.

En la entrevista anterior, que hicimos el año pasado, Valencia me decía que en los shows se daban dos fenómenos: estaba el público que se enganchaba con la propuesta y, otra parte, se mostraba reticente. ¿Hoy, continúa siendo así?
Valencia – Creo que todo va cambiando, pero hay algo de mí que sigue sosteniendo parte de eso que charlabamos en ese momento. No es una casualidad, es una causalidad que en la mayoría de los toques siempre vemos gente amiga que, desde hace tiempo, está afín con nosotras. Pero también, son más grandes los escenarios en que nos vamos encontrando y hay más público. Hay otro público porque es un festival de rock o es un festival de reggae y van a tocar otras bandas de esos géneros y viene S.A.K. también, que viene más con esta impronta que interpela, que cuestiona. Entonces, no toda la gente está preparada para tambalearse y salir de la zona de confort y entender que hay cosas a cuestionarse, que hay cosas a reflexionar lo que S.A.K. dice y cómo lo dice.

Viky y Valencia (rapeando a dúo) – “Seguiré haciendo mi rap aunque el trabajo sea de hormiga, llevando mi mensaje hacia la colonia, mensaje responsable, maestra de ceremonia…”.

Viky – Es eso. Tener conciencia de ese compromiso en cuanto al mensaje que queremos transmitir y necesitamos transmitir, porque es una forma de exorcizar todo eso que nos atraviesa.

Se Armó Kokoa en vivo durante la Ceremonia Lanzamiento de los Premios Graffiti 2023.
Foto: Paul Hernández
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