Cuatro Pesos de Propina: “Hablar de los vínculos también es una forma de abordar este presente”

Hace un par de semanas, Cuatro Pesos de Propina publicó “Flores de un día”, su sexto disco de estudio, un trabajo que llega después de cinco años de su antecesor “Respirar una vez más” y que encuentra a la banda explorando nuevas formas de abordar sus canciones sin perder de vista una identidad construida a lo largo de más 25 años.

A principios de setiembre, el grupo volverá a Europa para una nueva gira que los llevará a recorrer España y Alemania con más de 15 fechas en casi un mes, mientras que el próximo 30 de octubre presentará el álbum en vivo en Sala del Museo, con entradas a la venta a través de RedTickets. Este show tendrá su réplica el 7 de noviembre en la ciudad de Buenos Aires, en el escenario del Club Cultural Matienzo.

A propósito del reciente lanzamiento, que marca un nuevo capítulo en la historia de la banda, conversamos con su vocalista y principal compositor, Gastón Puentes, sobre el proceso del disco, los vínculos como eje de sus canciones, las distintas formas de decir y de relacionarse con el presente, además de reflexionar sobre los desafíos de volver a cruzar el Atlántico con una agenda cargada de shows.

Por Liber Aicardi

Foto: Mauricio Rodríguez

¿Cómo fue ese proceso de “Flores de un día”, un disco que además llega luego de cinco años después del anterior “Respirar una vez más”?

Vimos que quizás era el momento cuando varias cosas se alinean para que eso suceda, digamos. Hemos aprendido a detectar eso, quizás no con una periodicidad más estándar; es verdad que somos una banda con 26 años de trayectoria y 6 discos, que es poco. Pero también somos bastante exigentes y nos gusta trabajar de una forma muy comprometida y eso lleva tiempo. Creo que fue algo que fuimos descubriendo ahí, se fue armando un clima de canciones y ahí está el resultado.

¿Son de componer a lo largo del tiempo o paran expresamente para componer el disco?

En este disco específicamente fue más individual la parte de la composición. No fue tan grupal como en “Respirar una vez más”, que nos fuimos a un lugar, compusimos músicas y ahí, en base a eso, hicimos canciones. Esto fue más ir a donde están nuestras canciones, ver qué había, ver qué tonos, qué temáticas iban aunando esas canciones y configurando eso en un disco.

También, en un momento, cuando había una parte del disco hecha, compuse también algo más nuevo. Este disco quizás es una mezcla de canciones de distintos momentos, pero hay una cuestión común ahí que es la que atraviesa un todo el disco: los vínculos, esta cuestión del paso del tiempo, fuimos encontrando eso. Pero los flujos de composición son siempre amorfos, no es que tengamos un patrón.

Las letras, en este disco se sienten más personales, ¿vos también lo sentís así?

Sí, porque siempre está desde dónde se dice, es verdad, hay mucho del “yo”, pero sí es un disco de eso, que siempre habla de los vínculos. Obviamente el vínculo con uno mismo es una de las cosas que aborda, pero siempre que lo aborda es con esta cuestión del ser, del salir. Y el resto de los temas que son más como vínculos con una canción, o una canción de amor que simplemente está hecha para alguien que amás, por decirlo de alguna forma, o también una canción de una amistad de la música. Ahí está muy en el afuera, buscando ese punto de conexión. Entonces, creo que esa temática homogénea le da cierto tono al disco.

La parte más descriptiva de la situación social quedó en cierto modo relegada también…

Por ese lado, quizás no es el disco más discursivamente político. A la vez, creo que hacer un disco a algo que está como en una severa crisis es también una forma de pronunciarse: hablar de los vínculos, construir ciertas formas de decir, poder referirse desde otros lugares creo que también son como nuevas armas, nuevas formas de abordar este presente.

En cuanto a lo musical, el disco es variado y resume lo que es Cuatro Pesos en general, ¿no? Porque están los temas más ligados al ska y también está presente la veta más “cancionera” de la banda…

En ese sentido, quizás volvimos más a la canción con respecto a, por ejemplo, “Respirar una vez más”. En “La llama” fuimos también a la canción y en “Juan”, lo mismo: esto de volver al viejo remedio de la canción creo que está presente, y de alguna forma siempre estuvo presente en Cuatro Pesos.

¿Cómo se va conjugando? No te sabría decir exactamente (risas). Fuimos probando y fuimos encontrando un sonido ahí, fuimos con ese foco puesto siempre. Entonces, eso fue marcando los lugares de las cosas. Elegimos canciones directas que hablen este lenguaje directo y claro, y a la vez que estén muy en contacto con la emoción. Entonces, cuando eso está en una canción muy prendido, lo que buscamos fue hacer que eso estuviera lo más visible posible. La música fue un poco en función de eso, fue en función de ayudar a estar en contacto con esa emoción.

¿En esto último tuvo que ver el proyecto paralelo Malditos Planetas que tienen junto a Agustina?

Sí, claro, a full… Es un timbre que fuimos trabajando en todos lados, eso de cantar juntos y el trabajo agarrilístico de las voces. Y capaz que el tema “Ellos dos” podría ser un tema de los Planetas… En algún momento hacíamos el chiste, “ah, este lo hacemos feat. Malditos Planetas” (bromea). Un poco “planetizamos” el disco, pero también, al lado de una identidad tan grande como la de Cuatro Pesos, es algo que obviamente viene a refrescar, viene a sumar. Y el disco tiene menos capas, porque va todo en este sentido que te digo, de no ponerle mucho condimento, dejar la emoción a flor de piel para que sea fácil poder conectar con eso.

Hablar de los vínculos, construir ciertas formas de decir, poder referirse desde otros lugares creo que también son nuevas armas, nuevas formas de abordar este presente.

“A otro lugar” es la primera canción en la que Agustina se encarga de la voz líder. ¿Cómo surgió esto?

Surgió como algo que se sigue dando naturalmente. Por suerte no es algo para nada forzado, no es que decimos, “tiene que cantar esto, tiene que cantar aquello”.

Ese tema al principio lo probé yo, después lo subimos de octava y le dije “¿por qué no lo cantás vos?”. Me gustaba la canción, pero no estaba como para mí. Y cuando ella lo cantó ahí, fue un descubrimiento, fue decir, “ah, apareció el tema”. Eso es fundamental de las mecánicas grupales y creo que la mecánica de la interacción, en este caso, es muy natural.

Por otra parte, también hubo algunos cambios en la integración de la banda, ¿cómo fue ese proceso?

Fue algo que también vino a darle forma a este sonido. Y fue todo parte de los movimientos que moldearon este sonido que está en el disco, creo que está bueno también haberlo grabado con quienes están ahora tocando, que tenga el sonido de la obra y que ese sonido esté bueno y que también sea de Cuatro Pesos.

Obviamente hay un laburo atrás de eso. En el caso de Nico (Nicolás Román), por ejemplo, es como algo que se le dio muy fácil, no hubo que explicarle mucho (risas). Y en el caso de Diego Casas, él fue batero de la banda algunos años y muchas veces suplente, y ahora ya desde hace un tiempo es el batero, pero no había grabado disco. También él ya tiene mamado el ADN de la banda, de cómo hay que tocar la batería, esas cosas.

Entonces, es algo como que de alguna forma moldeó eso que es familiar y fresco y nuevo, ese sonido que tiene el disco.

¿Cómo encaran en la previa de una gira por Europa como la que viene?

Sí, son 28 días de gira y creo que son 16, 17 fechas… son bastantes.

¿Cómo se encara? Como se puede (risas), porque hay muchas cosas que son impredecibles. Te preparás para Vietnam, digamos, por lo cual intentás estar concentrado en tocar.

Obviamente está toda la cuestión de lo que queda acá funcionando: la casa, el hogar, la familia, toda esa logística. Es un mes que se lo lleva puesto. Entonces, sí, es un gran esfuerzo y es también un gran esfuerzo de la banda para poder organizarlo, porque lo hacemos con, obviamente, el booker de allá, pero con todas las decisiones que tomamos juntos.

Contactos y piques de todo el mundo, nuestros, de él, todo mezclado; entonces es algo que hay que estar todo el tiempo. Es un gran esfuerzo tanto para la familia como para la banda, está bueno ir y hacer la gira lo mejor posible.

¿Esa es la segunda o tercera vez que van?

La tercera vez que vamos a España y a Alemania, la segunda.

¿Y pudieron cultivar un grupo de seguidores allá?

Algo se va armando. El lugar para eso es más España, porque hay una cuestión más de público que va a ver a la banda. En Alemania es un público, quizás un toque más genérico: van a la movida latina, o porque viene una banda de Sudamérica. Ahí van todos los de Sudamérica, se arriman, es como más una cuestión más identitaria.
Pero en España va gente de ahí, no van solo uruguayos y argentinos.

Este disco tiene menos capas porque va todo en este sentido de no ponerle mucho condimento, dejar la emoción a flor de piel para que sea fácil poder conectar.

Y a la vuelta ya empiezan a preparar la presentación del disco en Sala del Museo…

Sí, en realidad ya la estamos preparando, ya estuvimos ensayando para sacarle sonido a los temas, y viene sonando lindo. Es lindo empezar a entrar en contacto con eso, porque estrenamos solo “La verdadera” en el toque que hicimos en Live Era hace un par de meses y eso fue todo.

Ahora en la gira queremos ver de tocar alguna para ir ensayando. Pero bueno, lo cierto es que esta Sala del Museo va a ser el gran estreno de la gran mayoría de las canciones.

¿Qué otros planes hay para terminar el año?

Después de la gira, hacemos este toque en la Sala del Museo, que va a ser una cosa muy linda, porque todo esto se goza por vivirlo ahí en el escenario, por primera vez con la gente.

Después, el 7 de noviembre vamos a hacer lo mismo en Buenos Aires, en el Club Cultural Matienzo. Queremos ir a Brasil también, queremos ir al interior.

Seguro estamos en La Fiesta de la X, que vamos a tocar y es otro plan, es en plan festival, y pinta re bien, la verdad.

Foto:Gastón Puentes en el show 25 Años de Cuatro Pesos de Propina. Velódromo Municipal, junio 2025.
Foto: Paul Hernández
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