Vera: «Tomo muy en cuenta al silencio para componer»

Vera es el proyecto de la compositora, instrumentista, cantante y productora Verónica Ramos. En julio pasado editó «El silencio es música», su tercer trabajo, donde continúa orientándose hacia sonidos synthwave y el electronic body music, pero esta vez abordando nuestro idioma en la mayoría de los temas que lo componen.
Tras dos recientes shows en la ciudad de Buenos Aires, los pasados 5 y 6 de agosto en Lucille (Palermo) y Morón Music Factory respectivamente, el próximo jueves 18 de agosto a las 21 hs. Vera presentará oficialmente su nuevo lanzamiento en La Cretina (Soriano 1236).
A propósito de todo esto, conversamos con ella sobre el álbum, su incursión en la escena porteña y de lo que se viene.

Por Liber Aicardi

Foto: Jason Donadini

¿Cómo fue el proceso de «El silencio es música»?
El parámetro principal fue hacer cosas en español porque a mí, por lo general, lo primero que me surge es hacer cosas en inglés, entonces fue un ejercicio para ese lado: que la mayoría de las letras, por lo menos, sean en español. La primera que surgió de este grupo de canciones fue «Silencio» y, a partir de ahí empezó a tomar sentido el resto, los temas tenían una coherencia entre sí, además del idioma. Y de ese tema también surge el título del álbum. Así que el proceso fue a partir de ahí.

¿Qué fue lo que te llevó a pasar de escribir en inglés a hacerlo en español?
En realidad era como un desafío, la zona de confort era en inglés ya por fonética, por cómo fluyen las palabras en ese idioma. Y un poco, también, por sugerencia de amigos o gente que siempre estaba en contacto con la música que yo hago. Estaba como eso flotando en el aire y dije: «vamos a darle un poco de cabida a esto» y ahí fue que surgió la idea de incursionar en el español.

¿Ya es un rumbo a seguir, el tema de cantar en español?
Sí, es algo que vino para quedarse. Claro que cuesta un poco más, es más difícil porque es más evidente lo que estás diciendo porque aparte, el español es complicado, tenés muchas posibilidades pero que suene bien en una canción de este estilo no es lo más fácil de lograr, por lo menos para mí. No me pareció facilísimo, quedaron afuera un par de temas que no les encontraba la vuelta. Por ahí, musicalmente me gustaban pero como que no le encontraba la vuelta a lo que estaba diciendo. Alguno mutó para el lado instrumental porque me parecía que igual estaba buena y me había empezado a centrar en darle al idioma español pero no fluyó, algunos temas también quedaron archivados.

¿En qué momento encontraste el concepto del álbum?
El concepto del silencio como parte de la música me pareció siempre interesante y también que el silencio es la música de las esferas, los conceptos de Pitágoras, como que tienen toda una conceptualización desde varios aspectos y me pareció interesante. Además, al silencio lo tomo muy en cuenta para ocmponer, me gusta que no quede muy recargado, que cada cosa tenga su lugar y que se puedan percibir espacios entre los elementos. Y como el primer tema que surgió del grupo se llama «Silencio» fue como que se armó ahí el concepto.

¿Cómo te sentís desarrollandote en todas las áreas, la composición, el canto, la ejecución y hasta la producción?
Me siento cómoda. En realidad, desde que empecé con el proyecto solista, lo enfoqué para ese lado de poder componer, hacer toda la instrumentación y poder producir. Creo que la etapa en la que estás menos metido en el viaje creativo estricto es la producción, estás como más intelectualmente activo, es la faceta que a veces te puede saturar más porque ya escuchaste tanto lo mismo que terminás perdiendo un poco de objetividad. También ahí está Hugo Angelelli, que toca conmigo la batería electrónica y a veces es como un oído virgen que entiende por dónde quiero llevar las cosas y sugiere algunas cosas, y siempre la gente que está en la vuelta alguna opinión aporta. A mí me gustó mucho, no sé si me vería haciendo sólo una de las cosas. Capaz que producir a otro puede estar interesante.

¿Y en cuanto a delegar la producción?
En este momento no. No porque crea que nadie lo puede hacer mejor ni nada que ver, pero me gusta el proceso. También es un aprendizaje, decir «me gusta este tipo de sonido ¿cómo lo logro?». Por suerte, me pasa que quedo conforme con los resultados.

¿Cómo ves este disco respecto al anterior, «The Awakening» de 2020 ?
Está un poco más parejo en cuanto a las temáticas. El disco anterior sonoramente tiene un sentido, noto como que cada canción tiene su temática, pero era como medio disperso. En este están más emparentadas entre sí las canciones. Eso por un lado y, después, creo que «El silencio es música» es más pistero que el anterior, que tenía algunas canciones más tranqui. Capaz que por el hecho de haber sido compuestas en el 2020. Ahora la energía estaba más arriba.

Al silencio lo tomo muy en cuenta para componer, me gusta que no quede muy recargado, que cada cosa tenga su lugar y que se puedan percibir espacios entre los elementos.

¿Cómo ves la escena synthpop uruguaya, que no es un género que no ha sido muy desarrollado durante mucho tiempo?
Igual está surgiendo como una escena de este tipo de música, llamémosle una especie de electrónica más oscura, capaz, que no es tanto como la electrónica de fiesta o de pista. Está surgiendo una escena bastante interesante de varios proyectos que van por ese lado, solistas o en formato dúo, donde la electrónica es una herramienta para hacer canciones. Creo que es un buen momento de ese tipo de escena, y es algo que se fue armando espontáneamente porque, si bien con varios proyectos de estos que te nombro, ya nos conocemos desde hace años de estar haciendo cosas en la música, pero independientemente, cada uno empezó a ir para ese lado y se empieza a construir una escena de varios proyectos que está muy interesante. Creo que se está explotando cada vez más eso acá, el formato permite mucha libertad, sea para sonar bien, para grabar o para sonar en vivo. Creo que estamos yendo para ahí varias personas que estamos en esto y nos aburrimos un poco del formato de banda estándar. Permite explorar otras sonoridades y es ideal, son géneros para eso.

Durante unos cuantos años el género no tuvo muchos representantes. ¿A qué te parece que se debe?
Y no era muy valorado, era como «esos botones de colores» y listo. Creo que también hay más acceso a la tecnología y eso cambia mucho. En realidad el synth pop en los 80’s explotó porque los sintetizadores se hicieron más accesibles y no eran un ropero que ocupaba un cuarto entero y empezaron a ser más accesibles también para comprarlos. Eso hizo que empezaran a ser más usados y generó toda esa movida de los 80’s. Vos pensás hits de esa época y todos tienen una instrumentación de sintetizadores. Tiene que ver un poco con eso también. Son más accesibles las maneras de grabación también, creo que eso suma mucho y ayuda un montón.

Recientemente te presentaste en Buenos Aires. ¿Cómo fue la experiencia?
Estuvo muy gratificante. Era la primera vez que iba como Vera, con mi proyecto solista, y en realidad ahí te das cuenta la cantidad de gente que falta acá (se ríe). Y no es que acá no haya cosas para hacer, es que falta gente. Es como que allá hacen un evento y no dudan si va a ir gente, no. Va a ir gente. Hubo una muy buena recepción, muchos comentarios positivos, así que bien.

Está surgiendo una escena bastante interesante de varios proyectos que van por ese lado, solistas o en formato dúo, donde la electrónica es una herramienta para hacer canciones. Creo que es un buen momento de ese tipo de escena, y es algo que se fue armando espontáneamente.

¿Cómo va a ser el show en La Cretina?
Va a ser la presentación oficial del disco acá, va a abrir Dual Parts y DJ Silver también va a estar participando. Ahí, la idea es generar un lindo recital y, al ser más tipo teatro, La Cretina da para hacer algo más climático y mutar a ese tipo de recital.

¿Qué sigue para vos en el resto de año?
Tenemos una vuelta a Buenos Aires, en principio, y seguir tocando el disco en distintos escenarios, haciéndolo llegar a la mayoría de gente posible y complementar el trabajo haciendo algún videoclip. Lo que queda del año viene bastante movidito en cuanto a fechas, hay bastantes propuestas y estoy contenta con que quieren que volvamos a Buenos Aires.

Las entradas para el show pueden reservarse a través del cel. 092 768 793.


Foto: Jason Donadini
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