Punkzer toma impulso desde la “Planta baja”

Punkzer viene trabajando en el circuito local desde hace ya 15 años de manera constante y con una regularidad discográfica que sostiene una carrera sólida, algo que no muchas bandas del medio han sabido lograr. En diciembre pasado publicó “Planta baja”, su segundo EP consecutivo, compuesto por cinco temas con la potencia y cuidado en los arreglos como marca registrada. Por otra parte, los liderados por los hermanos Filgueira recientemente publicaron el videoclip de “Una noche más”, adelanto de su segundo álbum en vivo, grabado a fines de 2023, y que está próximo a ver la luz.
Para comenzar su año en vivo, el próximo viernes 22 de marzo Punkzer cruzará el charco presentándose en el mítico The Roxy Live de la ciudad de Bs. As. en el marco del Dookie Fest 3, celebrando las tres décadas del lanzamiento del clásico álbum de Green Day. Más adelante, en el mes de mayo, las canciones del nuevo EP tendrán su presentación oficial en nuestro país.

A propósito de todo esto, conversamos con el vocalista y guitarrista Santiago “Tato” Filgueira sobre el proceso de su más reciente lanzamiento, de la adaptación de la banda a las nuevas tendencias de consumo de la música y sobre la autogestión como elección de para desarrollarse en la escena local, entre otros temas, en la entrevista que te compartimos a continuación.

Por Liber Aicardi

Foto: Difusión

En los últimos dos años, hacia fin de año, se dio que publicaron trabajos en formato EP. ¿A qué responde la decisión de inclinarse por este formato?
En realidad, lo que nos pasó fue que mi hermano “Pepe”, bajista de los Punkzer, después de haber hecho el disco “Contratodo” (2019) y el disco “Versiones acústicas» (2020), cayó con la idea de sacar la música en formato EP. En realidad, a mí no me llamaba mucho la atención… como que estoy en el medio, soy de la vieja escuela. Empecé a indagar y empecé a ver que, también, en la parte comercial, por así decirlo, en lo que respecta a plataformas digitales, es lo que funciona ahora, se labura mucho así y tenés varias herramientas porque tenés diferentes formas de hacer campaña. Sacamos un tema un día, a la semana o dos sacamos otro, a las tres semanas sacamos otro más, y después el resto. Entonces, tenés un montón de tiempo para generar contenido, para las redes, para generar “manija». Me pareció interesante porque nos pasó que, por más que ganamos el Graffiti con “Contratodo”, sacamos un single, otro single, después el disco, y en total la campaña de lanzamiento creo que nos duró tres semanas, como mucho; un mes capaz. Y acá nos encontramos que con el primer EP que sacamos tuvimos mucho más respuesta con menos canciones, incluso reproducciones. Entonces, dijimos “bueno, vamos a probar de vuelta». Ahora nos pasó, con este EP, que ya nos sorprendió en reproducciones. Hay temas que están superando a canciones del “10:10” (2016), el disco que más reproducciones tiene.

¿Lo pensaron como canciones individuales o también como una obra?
Sabíamos el concepto que queríamos manejar desde antes de tener las canciones. Sabíamos que se quería tomar “Planta baja” porque fue un nombre que quedó en la vuelta y nos re interesó como concepto. La planta baja es como estar en el punto cero, neutral, y a la vez pasó que en mi vida estaba un poco así. Entonces, me venía bárbaro para las letras porque tenía cosas para cerrar, cosas para abrir…
Lo hablé con los pibes y les decía eso, justamente. Vengo en una etapa de la vida que, por lo menos a mí que escribo la mayoría de las letras, me parecía que podía estar interesante, que pegaba muy bien con el concepto que queríamos manejar. Después, con las canciones, teníamos para elegir audio, composiciones, cosas que siempre revisamos y dijimos “vamos a elegir las cinco que más nos gusten y vamos a por ello, así, a full.”
A veces nos ha pasado de decir, bueno, seleccionamos 20 temas y de ahí quedan 14. Esta vez no seleccionamos ni uno más.

¿Cómo fue el proceso de “Planta baja”?
Empezamos de cero. En realidad, hay un tema que se llama “Aprender a volar” y otro, llamado “Una noche más», que los estribillos tienen años, me atrevo a decirte que son de la época del “Contratodo” o antes, incluso. Pero todo el desarrollo, hasta en las letras, se partió de cero. Con “Aprender a volar» pasó que me parece un tema, por lo menos personalmente, re profundo. Es una canción que a mí me costó pila desarrollar en la parte de composición en sí, en el alma de la canción. Tenía el riff y el estribillo. Ahí, por ejemplo, Pepe y Diego (Diego Ernst, baterista) fueron los que desarrollaron toda la parte de la estrofa, cómo iba a ser, cómo bajaba la canción, fue tremendo laburo de equipo.

¿Encontraron una dinámica de trabajo ahora que ya está más afianzada la formación?
Justo hace poco tomamos la decisión de que vamos a laburar en un disco. El EP nos encantó, pero queremos laburar un disco, pero no por el tema de marketing ni nada. Tampoco va a ser un disco largo, pero vamos a intentar “pelar” más canciones y cambiar un poco la dinámica. Es decir, no hacer las canciones tan elaboradas sino que nazcan más en la sala.

¿Son más de llevar las canciones para terminar en el estudio?
Sí, nosotros componemos toda la base, armamos la estructura, la probamos en sala, maqueteamos y, si está ok, nos metemos al estudio y ahí producimos todo: guitarras, arreglos… Después, grabamos todas las bases y producimos muchas cosas que no están ni siquiera en la maqueta. Pero esto nos pasó ya en el EP anterior, que hicimos lo mismo. A mí me encanta eso, porque creo que es lo que vamos a conservar.

Una cosa que me llamó la atención, ya desde el EP anterior, es que la faceta acústica que tuvo, justamente, el disco “Versiones acústicas” no la retomaron más tarde.
A veces pasa que, cuando una banda redescubre sus temas de otra manera, con otra instrumentación, luego lo aplica en los trabajos posteriores y en el caso de ustedes no se dio. ¿Ésta fue una decisión consciente?

Vos sabés que sí. Nos pasa que, no es que nos sintamos incómodos con esas facetas de la banda porque no es tanto así, pero nos sentimos mucho más cómodos con la distorsión y con las canciones “con polenta». Nos consideramos una banda así, con distorsión.
Hicimos un show en Montevideo Music Box, en aquél momento que presentamos canciones de ese disco de versiones acústicas, y nos sentimos re cómodos, estuvo bueno, pero fue sólo eso. También era acorde a aquél momento, era 2020, los shows estaban más acotados. Lo que nos llevó a eso fue la pandemia, en realidad. No sé si hoy haríamos un set acústico. La verdad es que no lo hemos hablado conscientemente, pero pongo las manos en el fuego que si les digo ahora a los pibes “vamos a hacer un acústico en vivo”, me mandan a cagar todos (se ríe).
También pasa que nosotros hace tiempo estamos queriendo meter teclados, sintetizadores, un controlador, como colchones y arreglos típicos del rock, pero no lo hemos hecho, no sé por qué. Es como que está en el aire, en algún momento se va a dar, creo.

Sabíamos el concepto que queríamos manejar desde antes de tener las canciones. Sabíamos que se quería tomar ‘Planta baja’ porque fue un nombre que quedó en la vuelta y nos re interesó como concepto. La planta baja es como estar en el punto cero, neutral, y a la vez pasó que en mi vida yo estaba un poco así.

Hay algo que no quiero dejar de mencionarte, además del nivel del EP en general, es que se nota una gran trabajo vocal de tu parte. Es notoria tu evolución, está muy bien cantado este trabajo.
Te agradezco mucho el comentario, en serio. ¿Sabés que me pasó con eso? Que yo estaba teniendo problemas con la voz hace unos años y era por “el pucho” ¿viste? Fumaba muchísimo tabaco y dejé de fumar. Lo logré. Hasta “Un camino a Marte” (2022) fue igual o peor, habían pasado dos años y pico que había dejado de fumar y no me recuperaba, yo sentía que había perdido el control de la voz, era impresionante, fue una sensación horrible durante más de dos años. Empecé a tomar clases con Coné Vecino, empecé a cuidarme y pasó que antes de entrar a grabar las voces de este disco, te lo juro, de un día para el otro empecé a hacer los falsetes que yo tenía y a sentir que había recuperado el control de la voz y lo tengo de vuelta, apareció. Sin ir más lejos, en diciembre metimos tres toques seguidos de una semana para otra y no lo sentí, siendo que antes me pasaba quedando disfónico, cantaba seis, siete canciones y ya quedaba hecho pelota; tenía que esperar una o dos semanas para recuperarme. Eso me motivó también en la composición porque me animé a ir un poco más arriba, había bajado un poquito la vara.

Desde el EP anterior, “Un camino a Marte”, la banda está trabajando de forma independiente. ¿Cómo llevan esta experiencia?
En realidad, hay una cosa que es La Chacra Records, el sello, entre comillas, por donde estamos sacando, pero es un sello nuestro. Lo hicimos para sacar material de Punkzer y es un sello que tenemos con mi hermano y con “Grano» (Juan Pablo Granito) también, de los Trotsky, porque el estudio es de los tres. La idea es, en un futuro, publicar otras bandas también, por eso nos metimos, lo agarramos de conejillo de Indias a los Punkzer, dijimos “vamos a ver qué onda». Pero, también tenemos un amigo, Andrés Coutinho, que labura en Little Butterfly, que nos ayuda con el tema de subir las canciones y todo eso.
El laburo de la banda no cambió mucho desde que largamos “Contratodo” (2019) a este tiempo. Todo lo que es manejo de redes, búsqueda de notas, muchas cosas, siempre lo hicimos nosotros. Siempre nos manejamos así porque era así, no se nos abrían muchas puertas, como ya hablamos en algún momento. El palo del punk rock es muy difícil. Yo, hasta el día de hoy, sigo buscando un manager para Punkzer. El management lo estoy haciendo, lo estoy llevando yo adelante y no lo quiero hacer, no me gusta, no sé qué hacer. Muchas veces me quita tiempo que podría estar dedicándoselo a las canciones, es la verdad. Ahora me puse un poco más firme con ese tema, porque realmente lo necesitamos.
Todo es muy autogestionado, porque incluso hasta a la hora de los laburos, ni siquiera son laburos pagos, la mezcla del máster, todo lo hizo Diego, el batero. El arte lo hizo todo Grano, y no hubo una paga, es un trabajo de amigos y son cosas que, después, se devuelve con otros a favores, por ejemplo, él va a grabar y yo le opero. Cosas así, pero muy autogestionado todo. La verdad es que a mí me gusta igual eso.

Habían pasado dos años y pico que había dejado de fumar y no me recuperaba, yo sentía que había perdido el control de la voz, era impresionante, fue una sensación horrible durante más de dos años. Empecé a tomar clases, empecé a cuidarme y pasó que, antes de entrar a grabar las voces de este disco, de un día para el otro empecé a hacer los falsetes que yo tenía y a sentir que había recuperado el control de la voz y lo tengo de vuelta.

¿Son de mirar en retrospectiva la carrera, especialmente cuando están cumpliendo 15 años?
No, no, miramos para atrás. Sí, miramos y nos criticamos, somos muy autocríticos, muy de evaluar qué hicimos, qué no, cómo lo hicimos. Estamos manejando si festejamos los 15 años. Este año lo que queremos hacer es tocar un poco más y dedicarnos a componer en sala, fue lo que nos planteamos. Lo único que nos pasa, a veces, a modo de autocrítica, de cuestionarnos, es que siempre nos preguntamos “¿estamos con ganas? ¿estamos motivados?” porque, a veces, hay frustraciones. A nosotros nos pasa mucho que, y lo digo desde un lugar súper humilde, obviamente, creemos que nos podría ir un poquito mejor, capaz, por cómo laburamos. Y sentimos que no le encontramos la vuelta. No sabemos cómo llegar a eso. Y, bueno, eso es un poco lo que nos hace ruido a veces, pero después siempre es todo positivo. Incluso, nos gusta lo que hacemos y siempre decimos lo mismo.
Si nos quedamos en esta posición, bueno, quedaremos ahí, yo qué sé…
Yo lo re disfruto igual, todos lo disfrutamos. Creo que éso es lo único.

Recién mencionaste que este año también se van a focalizar en componer un nuevo disco. ¿Qu m se viene para el resto del año?
Tenemos idea para fin de año estar grabando un disco como para sacar el año que viene, vamos a sacar un par de videos en vivo y un disco en vivo que tenemos, lo grabamos en el toque que hicimos con Graffolitas. La verdad que lo grabamos porque estaba la posibilidad, sin ningún tipo de expectativa, y a mí me gustó mucho la idea, a los gurises también. La idea es sacar un par de videos ahora, en el correr del verano, y después, calculo que en abril o mayo sacar el disco, si nos sale todo bien. También tenemos una fecha en Buenos Aires, para marzo y vamos a presentar “Planta baja” también.

Foto: Difusión

 

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