En esta nueva entrevista de nuestra sección Vidas Detrás de la Música, conversamos con Adriana Hernández, quien a fines de 2025 publicó su primer disco “Mientras Bailamos”. Se trata de un álbum compuesto por 10 canciones que reflexionan sobre la niñez, la nostalgia y el paso del tiempo.
El próximo 27 de marzo, a las 21.00 h en Sala Ducon, la cantante y compositora se presentará junto a la argentina Mage. Ambas nos proponen el espectáculo Jardín Secreto y las entradas están a la venta a través de RedTickets.
Adriana nos cuenta sobre sus primeros meses de vida en México, sus comienzos, futuros proyectos y más, para conocer a la artista más allá de su carrera profesional.
Por Chenal Innamorato
Foto: DifusiónAdriana vivió en México hasta los 3 meses de edad, su padre se encontraba exiliado allí, y su madre realizaba su carrera musical — guitarrista clásica — en Ciudad de México. «Ellos se conocieron allá, ya que los uruguayos exiliados estaban todos medio juntos y compartían espacios. A la vuelta de la democracia decidieron volver, y allí yo volví con ellos. En mi recuerdo, México es una suerte de paraíso perdido de mi prehistoria, que quedó en cuentos y anécdotas familiares para siempre».
Entre los recuerdos de sus primeros años de vida, la cantautora destaca «Los veranos en Las Toscas con mis abuelos, llenos de primos, tíos, mis padres, mi hermana menor. Mis abuelos tenían allí una casa pequeña, en el límite con Parque del plata, donde cuando éramos muchos algunos dormíamos en colchones en el suelo, mis primos, que ya eran más grandes, a veces en carpas en el patio. De allí sale una de mis canciones, ‘Primero de Enero’ ».
En su adolescencia su relación con la música era de absoluta admiración, según sus propias palabras. «Yo todavía estaba lejos de acercarme a ella pensando que era algo que podía crear, y si bien deseaba mucho cantar, en ese entonces era muy tímida. Recuerdo que una vez, a eso de los 14 años, pedí a una amiga con quien estábamos solas en su casa, que se fuera a otro cuarto —para que no me mirara—, y le mostré cómo cantaba. Hasta ese entonces tenía la duda de si cantaba bien o no, y necesitaba un testigo. Recién a los 18 años me atreví a contarle a una profesora de Historia del Arte que me gustaba cantar, y ella me animó a pedirles a mis padres que me enviaran a clases de canto. De a poquito, ahí todo fue comenzando».
Además de su faceta artística, Adriana es licenciada en psicología, por lo que le consultamos qué vínculo encuentra entre la música y su profesión, y si en su arte suele combinar ambas disciplinas. «Creo que para mí es inevitable combinar ambas miradas, porque estoy formada desde la psicología. Creo que la música es una gran terapia, no solo para quien la hace sino para quien la escucha, aunque no es necesariamente esa la razón por la que hago música. Creo que en mis canciones se refleja la psicología en el modo de abordar el recuerdo y el duelo por lo perdido, por aquello o aquellos que ya no están».
Hernández se acercó a la música como una nueva forma de contar historias. Había descubierto que podía contar historias a través de la fotografía, luego se animó a escribir, y finalmente decidió que quizás podía comenzar a escribir canciones. «En este sentido, la persona que era mi pareja en ese entonces me alentó mucho, y me acercó a las clases de composición de Garo Arakelián, que fueron para mí una instancia valiosísima de aprendizaje. Luego me animé a ir a los talleres de canciones de Gonzalo Deniz, que después sería el productor artístico de mi disco, lo que ya implicaba presentar mis canciones ante otros. De algún modo la fuerza de la consigna para cada semana me hizo ver que podía componer canciones con un ritmo que para mí hasta ese entonces era desconocido. Esas son mis dos mayores influencias en este sentido. Después, soy muy beatlera, y creo que cualquiera que escuche mi música puede percibir algo de eso en ella».
Creo que en mis canciones se refleja la psicología en el modo de abordar el recuerdo y el duelo por lo perdido, por aquello o aquellos que ya no están.
El pasado 23 de noviembre lanzó su primer álbum solista Mientras Bailamos compuesto por 10 canciones envueltas por la nostalgia y el paso del tiempo. «La idea del disco comenzó en reuniones semanales con Gonzalo Deniz, donde yo llevaba mis canciones, se las mostraba, y allí comenzó un proceso de selección de canciones entorno a núcleos temáticos. La infancia, el recuerdo, algunas historias extrañas de ritos y transformaciones, y algunas canciones de amor. En cierto modo la canción “Mientras bailamos” se volvió paradigmática en el sentido de lo que expresa, que en el fondo, mientras hacemos otras cosas, estamos persiguiendo nuestro deseo. Tratando de descifrarlo, incluso».
El disco condensa un proceso de exploración sonora y emocional que combina elementos pop, folk e indie, con letras que se mueven entre la ingenuidad y la ironía. Las canciones reflexionan sobre la niñez como un pasado perdido siempre presente, el paso del tiempo y los intentos de recuperar lo que ya no puede volver. «Creo que en varias de las canciones están presentes esas temáticas, y la exploración sonora parte de un aprendizaje que se fue dando a lo largo del tiempo, que tuvo que ver con aprender a producir mis canciones, lograr hacerles arreglos que hicieran sentido con las letras. Por ejemplo, en “Protegiendo mi jardín”, que habla de una suerte de presencia insidiosa en una casa, casi fantasmal, el piano aparece como en cuentagotas, hasta que al modo de esa presencia, termina por tomar las riendas de la canción».
En cuanto a las letras, Adriana expresa que «siempre he tenido muy presente un poema de Borges que se llama “Posesión del ayer”, que habla de cómo en el fondo nada es más nuestro que aquello que perdimos, y eso para mí es una gran inspiración. En mis canciones están presentes el recuerdo y la memoria como territorios vivos, un espacio que habitamos constantemente. Canciones como “Primero de Enero”, “Cuando era Niña” o “Caminar” reflejan esa búsqueda de lo ya perdido y sus huellas en el presente, así como los deseos que lanzan hacia el futuro».
En mis canciones están presentes el recuerdo y la memoria como territorios vivos, un espacio que habitamos constantemente.
El álbum está inspirado en los recuerdos de la infancia, la búsqueda de lo perdido y algunos libros entre los que destaca “Siete casas vacías” de Samanta Schweblin y “Nuestra parte de noche” de Mariana Enriquez. «Creo que en mí, la letra tiene una importancia decisiva en el proceso creativo. A veces comienzo con una frase un tema y le voy buscando la música, a veces una línea melódica me sugiere fraseos o palabras, de las que voy tirando como de un hilito hasta que me llevan a de qué quiero hablar. Allí se define todo. En el proceso creativo fue muy importante por una parte Garo Arakelián, con sus sugerencias especialmente en cuanto a armonías y melodías, Emiliano Ferreira, quien me ayudó a hacer las maquetas mientras me enseñaba a trabajar sobre el Ableton Live y quien compuso algunos de los más lindos arreglos de guitarras que tiene el disco. Por último Gonzalo Deniz, con quien hubo un ida y vuelta constante en cuanto a arreglos, y cuál era el sentimiento que desde la música debían transmitir las canciones. Pero el proceso de composición inicial siempre es muy íntimo, es mi propio encuentro con la canción».
En diciembre pasado, Adriana presentó Mientras Bailamos con banda completa en Sala Ducon «buscando recuperar lo mejor posible los sonidos del disco, con lo que le agrega el vivo, que siempre es una cosa cambiante y en movimiento». Ese mismo día estrenó el videoclip de “Mientras bailamos”, producido junto al colectivo Universo BB del que forma parte, y contó con la presencia de Gonzalo Deniz como invitado quien tocó la guitarra en una de sus canciones. La banda estuvo formada por Guillermo Berta en baterías, Víctor Rodríguez en teclados, Daniel Segredo en Guitarra electroacústica, Nicolás López en guitarra eléctrica, Iván Bertolotti en bajo y Camilo Vernengo en trompetas.
Entre sus futuros proyectos destaca que ha sido invitada a formar parte de las fechas del Ducon el viernes 27 de marzo de 2026 a las 21 hs, en el marco del mes de la mujer. «Por otra parte, ya comencé el proceso de selección de las canciones de mi próximo álbum, nuevamente junto a Gonzalo Deniz. Se trata de canciones que he ido componiendo en un tiempo en el que tuve varias muertes cercanas, por lo que hay algo del orden del duelo que se juega en varias de ellas. Espero que puedan estar ahí para escucharlo».
Foto: Difusión