La noche del pasado martes 28, la Sala del Museo del Carnaval se vistió de colores para recibir a Aterciopelados, la reconocida banda colombiana que cuenta con más de tres décadas de trayectoria y que se ha convertido en uno de los referentes de la mejor historia del rock latino. Los liderados por la talentosa y carismática Andrea Echeverry, acompañada por su eterno cómplice Héctor Buitrago volvieron a nuestro país en el contexto del 30° aniversario de su álbum “La pipa de la paz”, aquél que los confirmó dentro del panorama musical noventero ganando el respeto del público y dejando en claro que el potencial de la banda trascendía el exitosísimo “Bolero falaz” con el que, de la mano de MTV Latino, saltaron al resto del continente.
Ambientado con guirnaldas de pompones muticolores y una excelente iluminación acorde al nivel de la banda, el escenario de la sala recibió a los Aterciopelados. Echeverry —uno de los íconos de la música latinoamericana— se apoderó de la atención de todos los presentes por dos horas. Si bien la excusa del encuentro era la celebración mencionada anteriormente, el show también contó con canciones de otros discos.
El comienzo con “La pipa de la paz” sirvió para entrar en ambiente, le seguirían “Nada que ver” y “Cosita seria”, por lo que el clima no demoró en calentarse con momentos rockeros mezclado con música de raíz del norte sudamericano. A pesar de que el protagonismo se lo llevaron las canciones de “La pipa de la paz”, también hubo lugar para temas del último disco “Genes rebeldes” (2025) que convivieron oportunamente con los viejos clásicos como “Baracunatana”. Y, por supuesto las que no debían faltar: la cada vez más vigente “El estuche”, “El álbum”, “Florecita rockera” —con Mónica Navarro como invitada improvisada—, una demostración de manejo del público y destreza vocal de la frontwoman en “Candela”, una extraña versión de “En la ciudad de la furia” y hasta hubo bromas acerca de lo que cuesta llenar una sala en estos días.
Para los bises llegaron “No necesito”, la coreadísima “Bolero falaz”, “Agradecida” —también del nuevo disco— y la tan personal como profunda como “La teta pirata”, último single publicado por Andrea, donde aborda la temática de su mastectomía a raíz de un cáncer que le fue descubierto en 2024. A propósito de ello, senos por doquier también se encargaron de contextualizar el show, incluso hasta colgando de sus caravanas o luciendo un sombrero con unos cuantos de ellos. Y cuando todo parecía terminar, a instancias de la vocalista, la banda interpretó una más, y llegó el turno de “Luz azul”.
Un gran show de una gran banda que no solo supo mantenerse a lo largo del tiempo, sino que además continúa alcanzando nuevos hitos en su carrera, tales como la reciente grabación de su Tiny Desk, lo que sin dudas repercutirá en un nuevo público. Aterciopelados sigue demostrando por qué ocupa un lugar altísimo en la música de su país y de la región.
Gira «30 Aniversario de La Pipa de la Paz»
28/04/2026 – Sala del Museo del Carnaval
Ambientado con guirnaldas de pompones muticolores y una excelente iluminación acorde al nivel de la banda, el escenario de la sala recibió a los Aterciopelados. Echeverry —uno de los íconos de la música latinoamericana— se apoderó de la atención de todos los presentes por dos horas. Si bien la excusa del encuentro era la celebración mencionada anteriormente, el show también contó con canciones de otros discos.
El comienzo con “La pipa de la paz” sirvió para entrar en ambiente, le seguirían “Nada que ver” y “Cosita seria”, por lo que el clima no demoró en calentarse con momentos rockeros mezclado con música de raíz del norte sudamericano. A pesar de que el protagonismo se lo llevaron las canciones de “La pipa de la paz”, también hubo lugar para temas del último disco “Genes rebeldes” (2025) que convivieron oportunamente con los viejos clásicos como “Baracunatana”. Y, por supuesto las que no debían faltar: la cada vez más vigente “El estuche”, “El álbum”, “Florecita rockera” —con Mónica Navarro como invitada improvisada—, una demostración de manejo del público y destreza vocal de la frontwoman en “Candela”, una extraña versión de “En la ciudad de la furia” y hasta hubo bromas acerca de lo que cuesta llenar una sala en estos días.
Para los bises llegaron “No necesito”, la coreadísima “Bolero falaz”, “Agradecida” —también del nuevo disco— y la tan personal como profunda como “La teta pirata”, último single publicado por Andrea, donde aborda la temática de su mastectomía a raíz de un cáncer que le fue descubierto en 2024. A propósito de ello, senos por doquier también se encargaron de contextualizar el show, incluso hasta colgando de sus caravanas o luciendo un sombrero con unos cuantos de ellos. Y cuando todo parecía terminar, a instancias de la vocalista, la banda interpretó una más, y llegó el turno de “Luz azul”.
Un gran show de una gran banda que no solo supo mantenerse a lo largo del tiempo, sino que además continúa alcanzando nuevos hitos en su carrera, tales como la reciente grabación de su Tiny Desk, lo que sin dudas repercutirá en un nuevo público. Aterciopelados sigue demostrando por qué ocupa un lugar altísimo en la música de su país y de la región.
Gira «30 Aniversario de La Pipa de la Paz»
28/04/2026 – Sala del Museo del Carnaval
Texto: Liber Aicardi
Fotos: Paul Hernández
















































































