Franny Glass: “El desencanto se convirtió en ganas de hacer magia”

Franny Glass editó sobre el último tramo de 2017 “Desastres Naturales”, su sexto álbum, y uno de los mejores trabajos nacionales del pasado año. En el disco, las canciones toman un giro hacia un sonido más electrónico, aunque no dejan totalmente de lado su esencia folk. Al mismo tiempo, el proyecto liderado por Gonzalo Deniz se acerca cada vez más al formato tradicional de banda. El próximo 9 de marzo, “Desastres Naturales”, tendrá su presentación oficial, en vivo, en La Trastienda Samsung y en la siguiente entrevista, Gonzalo, nos cuenta, entre otras cosas, sobre el show, el contexto personal y artístico en el que fueron compuestos los temas y sobre la participación de los invitados Wagner Moura y Josefina Mac Loughlin.

Por Liber Aicardi

Foto: Alejandro Mazza

En “Desastres Naturales” los elementos electrónicos tienen una mayor presencia que en tus trabajos anteriores, incluso los ritmos son hasta un poco más “bailables” (por ponerle un rótulo) ¿A qué se debe la mayor presencia de estos sonidos?
Es algo que hacía tiempo tenía ganas de hacer, pero estaba esperando que se dieran las condiciones para realizarlo de una manera en la que no quedara forzado o a medio camino. El hecho de haber colaborado previamente con Javier Vaz Martins (ahora integrante de la banda), que tiene un proyecto instrumental de música electrónica, hizo que pudiéramos probar cosas e incorporar elementos de ese estilo a mis canciones. Al ver que eso funcionaba, se materializó la posibilidad de plasmarlo en las canciones nuevas.

¿En qué momento, personal y artístico, surgieron las canciones del disco?
Venía de hacer Planes (2014), un disco muy ambicioso, con una búsqueda de la perfección en la canción pop y del acercamiento de esta a algunas ramas de la música popular uruguaya. Quise continuar parte de esa búsqueda, pero comencé a trabajar sobre la premisa de probar diferentes estructuras para las canciones. Comencé a trabajar sobre repeticiones, sobre canciones que siempre avanzaran hacia un lugar nuevo y no volvieran atrás, o simplemente desordenando un poco las partes. También sobre melodías más austeras o monótonas. Algo de eso quedó y algo de eso fue perdiendo la pulseada con las canciones mismas, que pedían a veces diferentes cosas a las que yo me proponía.
En lo personal, estaba en un plan de adaptar mi proyecto musical a las posibilidades reales que te da el oficio en Uruguay. Estaba esperando a mi primer hijo con mucha expectativa y felicidad, pero también bastante asustado por el mundo al que lo traía. Luego nació y trajo mucha luz y esperanza a las canciones. Ya no quise adaptarme al contexto, sino que busqué hacer algo que estuviera por encima de mis posibilidades. El desencanto se convirtió en ganas de hacer magia. El disco es un resumen particionado de ese proceso.

Comencé a trabajar sobre repeticiones, sobre canciones que siempre avanzaran hacia un lugar nuevo y no volvieran atrás, o simplemente desordenando un poco las partes. También sobre melodías más austeras o monótonas. Algo de eso quedó y algo de eso fue perdiendo la pulseada con las canciones mismas, que pedían, a veces, diferentes cosas a las que yo me proponía.


¿Cómo se dio la participación de los invitados en “Tanta mala suerte” (cantada por Wagner Moura) y “Con ese amor” (cantada por Josefina Mac Loughlin)? ¿Cómo elegiste las canciones para cada invitado?

Wagner Moura había escuchado mi disco “El Podador Primaveral” (2011) mientras preparaba su personaje de Pablo Escobar para la serie Narcos. Un amigo en común, Carlos Tarán, le había dado el disco diciéndole que la mejor manera de aprender a hablar español era escuchando música en ese idioma. A él le gustó mucho, e incluso grabó una versión en portugués de la canción que le da nombre al disco. Esa versión quedó inédita.
Tiempo después, cuando nosotros sacamos el primer corte de Desastres Naturales, la canción llamada “Mientras el viento sopla afuera”, Moura la escuchó y le manifestó su interés a Tarán de participar en el disco. Como nosotros no habíamos terminado de grabarlo, pensamos cuál era la mejor manera de integrarlo, sin que quedara traído de los pelos o su presencia eclipsara cuestiones artísticas. Ahí se nos ocurrió reincorporar al disco a una canción que había quedado afuera del repertorio. Había algo de “Tanta mala suerte” que no me convencía hasta que la imaginé cantada por él. Fue una suerte, porque vino a encajar la pieza que faltaba.
Una vez que estuvo definida la participación de Moura, me pareció que para lograr un equilibrio en el disco era necesario que hubiese otra participación vocal. Entonces ahí pensé en Josefina Mac Loughlin, cantante de la banda argentina Nubes en mi Casa. Ella tiene una manera de cantar que me gusta mucho y que va muy bien, creo yo, en mis canciones. Josefina también vino a salvar una canción que pendía de un hilo. Yo la tocaba solo en la guitarra como una chamarrita, y habíamos estado luchando con ella en vano para adaptarla al formato de banda. Cuando Josefina aceptó, me puse a escuchar su banda y otras referencias para tratar de encontrar el arreglo preciso para la canción con su voz. Entonces a último momento, a una semana de la masterización, le encontramos el punto que necesitaba la versión. Fue una canción que se terminó a modo de laboratorio en el estudio de grabación. Ahora estamos aprendiendo a tocarla en vivo.

Hacia el final del álbum, las canciones son más “orgánicas”, como que desandan el camino y se vuelven a conectar con el sonido de tus discos anteriores… ¿Cúal es el efecto que buscaste al incluirlas en ese orden?
Como decía al principio, el disco es resultado de diferentes etapas. Quise que de alguna manera quedaran agrupadas a lo largo del álbum, como sucede con los invitados.

Más allá de que quizá sea un error premiar a una canción de otro año, me generó mucha alegría y gratitud el reconocimiento. Porque es una canción que me gusta, y que me llevó un montón de tiempo y de trabajo hacer. Mayor que el habitual. Además, valorizó el trabajo que hicimos con El Astillero en nuestro primer disco. (Sobre el Graffiti a Mejor Canción del Año al tema ‘El amor anda suelto’)

¿Dirías que, definitivamente, Franny Glass es una banda y, ya no tanto, tu proyecto solista?
Es mi proyecto solista y es una banda.

“Desastres Naturales” aparece destacado entre los mejores álbumes de año pasado en distintos medios extranjeros, al mismo nivel que en nuestro país ¿Cómo tomás ese hecho?
Me pone muy contento, sin dudas. En Uruguay solamente el año pasado salieron muchos discos que me han parecido realmente interesantes, y me da mucho gusto que entre tantas cosas buenas se le haya prestado atención al mío.

Y en cuanto al reconocimiento de tu canción “El amor anda suelto”, que fue distinguida como mejor canción del año 2016 en los Premios Graffiti, habiendo sido publicada originalmente en 2014 ¿Qué te genera?
Más allá de que quizá sea un error premiar a una canción de otro año, me generó mucha alegría y gratitud el reconocimiento. Porque es una canción que me gusta, y que me llevó un montón de tiempo y de trabajo hacer. Mayor que el habitual. Además, valorizó el trabajo que hicimos con El Astillero en nuestro primer disco. El desafío fue grabar canciones previamente editadas, reinterpretarlas. Y esa versión hizo que se le prestara atención a una canción que quizá en su momento había pasado un poco desapercibida.

¿Qué nos podés adelantar del show presentación del disco en La Trastienda?
Vamos a tocar todo Desastres Naturales, además de un número considerable de canciones de los otros discos. Va a venir a cantar Josefina su canción y Santiago Guidotti se hará cargo de “Tanta mala suerte”, ya que va a abrir el concierto con su proyecto Monkelis.

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